En corto
Desde el 2 de agosto de 2026 tu pyme debe avisar de que un chatbot es una IA y formar a quien usa estas herramientas. Las obligaciones de alto riesgo (selección de personal, crédito) se aplazaron al 2 de diciembre de 2027. Si no decides sobre personas con IA, cumplir es cuestión de una frase y una sesión de formación.
- La transparencia del artículo 50 se aplica desde el 2 de agosto de 2026: si hay chatbot, hay que decir que es una máquina.
- El Ómnibus Digital, en vigor desde el 27 de julio de 2026, retrasó el alto riesgo del Anexo III al 2 de diciembre de 2027 y el integrado en productos a agosto de 2028.
- El alto riesgo depende del uso, no de la tecnología: solo aplica si la IA decide sobre personas (empleo, crédito, servicios esenciales).
- La alfabetización en IA está en vigor desde febrero de 2025 y obliga también a autónomos y microempresas; sin registro documental no se puede demostrar.
- Para pymes, las sanciones se calculan aplicando el importe menor entre la cifra fija y el porcentaje de facturación.
La Ley de IA europea ya se aplica a tu pyme, y lo hace desde el 2 de agosto de 2026. La parte que afecta a casi cualquier empresa pequeña no es la de los sistemas peligrosos ni la de los grandes modelos: es mucho más simple y más barata de cumplir. Si tienes un chatbot en la web, tienes que avisar de que es una máquina. Si tu equipo usa herramientas de IA, tienes que formarlo. Poco más, por ahora.
El lío viene de que en 2026 pasaron dos cosas a la vez y mucha gente solo se enteró de una. Por un lado, el grueso del Reglamento entró en aplicación en agosto. Por otro, el llamado Ómnibus Digital aplazó una parte importante —la de los sistemas de alto riesgo— hasta finales de 2027. El resultado es que circulan artículos avisando de obligaciones que todavía no existen, y otros que dan por aplazado lo que sí está en vigor. Esta guía separa una cosa de la otra.
¿Qué obliga ya el Reglamento de IA desde agosto de 2026?
Tres bloques están vivos y son exigibles hoy. Ninguno requiere auditorías caras ni certificaciones para el uso normal que hace una pyme.
- Transparencia (artículo 50). Si una persona interactúa con un sistema de IA, tiene que saberlo. Aplica al chatbot de la web, al de WhatsApp y al asistente telefónico. También obliga a marcar como artificial el contenido generado por IA cuando puede confundirse con material real.
- Alfabetización en IA (artículo 4). Está en vigor desde febrero de 2025, antes incluso que el resto. Obliga a que quien usa estas herramientas en la empresa tenga formación suficiente para usarlas con criterio. Incluye a autónomos y microempresas.
- Prácticas prohibidas. Vigentes desde febrero de 2025. Son cosas que una pyme normal no hace: puntuación social de personas, reconocimiento de emociones en el trabajo o manipulación subliminal. Conviene leerlas una vez para descartarlas y olvidarse.
Lo que casi nadie cuenta es que la obligación de transparencia se cumple con una frase. No hace falta un aviso legal de tres párrafos ni una casilla de aceptación: basta con que quede claro, antes de escribir, que al otro lado hay un sistema automático.
¿Qué se aplazó hasta diciembre de 2027?
El Ómnibus Digital de IA se publicó en el Diario Oficial de la UE el 24 de julio de 2026 y entró en vigor tres días después. Movió las fechas de la parte más pesada del Reglamento, que es justo la que asustaba a las pymes que leían titulares sin entrar en el detalle.
| Bloque | Fecha | ¿Afecta a una pyme normal? |
|---|---|---|
| Prácticas prohibidas | En vigor desde feb. 2025 | Sí, pero por descarte: casi ninguna las hace |
| Alfabetización en IA | En vigor desde feb. 2025 | Sí, a todas las que usen IA |
| Transparencia (chatbots, contenido generado) | 2 de agosto de 2026 | Sí, si hay chat o contenido con IA |
| Alto riesgo del Anexo III | 2 de diciembre de 2027 | Solo en usos concretos: RR. HH., crédito, educación |
| Alto riesgo integrado en productos | 2 de agosto de 2028 | Solo fabricantes de máquinas, juguetes, ascensores |
Dicho de otra forma: si el chatbot de tu web responde dudas de clientes, la fecha que te importaba era agosto de 2026 y ya pasó. Si además usas IA para filtrar currículums, entonces sí tienes una cita en diciembre de 2027, y esa merece prepararse con tiempo.
¿Usa tu pyme un sistema de IA de alto riesgo?
Es la pregunta que más ansiedad genera y la que más rápido se responde. El alto riesgo no depende de lo potente que sea la tecnología, sino de para qué se usa. Un mismo modelo puede ser de riesgo mínimo en un chat de atención al cliente y de alto riesgo decidiendo un despido.
Los usos del Anexo III que aparecen en una pyme, cuando aparecen, son casi siempre estos:
- Selección de personal: cribar candidaturas, ordenar currículums o puntuar entrevistas con IA.
- Decisiones sobre empleados: promociones, asignación de turnos o rescisiones basadas en una puntuación automática.
- Evaluación de solvencia: decidir si se concede un aplazamiento de pago o una financiación.
- Acceso a servicios esenciales o a formación reglada.
Si ninguno de esos cuatro casos describe lo que haces, no tienes un sistema de alto riesgo y el aplazamiento a 2027 es, para ti, una nota al pie. La automatización de facturas, el chat de la web, la redacción de textos o la clasificación de correos entran en la categoría de riesgo mínimo, donde la única exigencia real es la transparencia cuando hay una persona al otro lado.
Cómo avisar de que hay un chatbot sin espantar al visitante
Existe el miedo de que declarar el bot arruine la conversión. En la práctica ocurre lo contrario: el visitante que sabe que habla con una máquina hace preguntas más concretas y se enfada menos cuando la respuesta no es perfecta. Lo que genera desconfianza es descubrirlo a mitad de conversación.
Tres formas que cumplen y no molestan:
- En el saludo inicial: «Soy el asistente virtual de la empresa. Si prefieres hablar con una persona, dímelo y te paso.» Cumple, es corto y ofrece salida.
- En el nombre del propio widget: «Asistente virtual» en la cabecera del chat, visible en todo momento.
- Con una vía de escape real: un botón o una palabra que derive a una persona. No es obligatorio, pero es lo que convierte el aviso en confianza.
Lo que no cumple: llamar al bot con nombre de persona, ponerle foto de perfil humana y no aclararlo en ningún momento. Ahí es donde el Reglamento pone el dedo, porque es exactamente la confusión que quiere evitar. Si quieres ver cómo lo aplicamos en un asistente real, está explicado en nuestra página de agentes de IA y con más detalle en la guía sobre chatbots con IA para empresas.
¿Qué es la alfabetización en IA y a quién obliga?
El artículo 4 es el más ignorado y el más fácil de cumplir. Dice que quien despliega sistemas de IA debe procurar que su personal tenga un nivel suficiente de formación para entender qué hace la herramienta, dónde se equivoca y qué datos no se le deben dar. No exige un título ni un curso homologado.
Para una empresa de diez personas, cumplirlo de verdad se parece a esto:
- Una sesión corta explicando qué herramientas se usan y para qué.
- Una norma escrita sobre qué información no se pega nunca en una IA externa: datos de clientes, nóminas, contratos, código propio.
- Un recordatorio de que la IA se equivoca con seguridad aparente, y de que lo que sale hay que revisarlo antes de enviarlo.
- Constancia de que se ha hecho: una fecha, una lista de asistentes y el material. Sin registro, no hay forma de demostrarlo.
Ese último punto es el que marca la diferencia si algún día hay que justificar algo. La formación sin rastro documental, a efectos prácticos, no existe.
Qué hacer esta semana si usas IA en tu empresa
Una revisión honesta lleva menos de dos horas y cubre a la mayoría de pymes:
- Inventaría. Escribe qué herramientas de IA se usan, quién las usa y con qué datos. Incluye las que nadie aprobó: la cuenta personal de un modelo de chat en el móvil de alguien del equipo también cuenta.
- Clasifica. Marca cuáles tocan personas —selección, evaluación, crédito— y cuáles no. Las primeras van a la carpeta de 2027; las segundas, a la de transparencia.
- Declara. Revisa que todo punto de contacto automático diga que lo es, en la primera frase.
- Forma y anota. Una sesión, una norma de datos y un registro con fecha.
- Revisa a tus proveedores. Si un tercero pone la IA, pídele por escrito qué modelo usa, dónde se procesan los datos y si sirven para entrenar. Esa respuesta también es tu documentación.
Sobre las sanciones conviene ser exacto y no alarmista: el Reglamento fija topes altos —los mayores, para prácticas prohibidas— pero establece que, en el caso de pymes y empresas emergentes, se aplica el importe menor entre la cifra fija y el porcentaje de facturación. Y las autoridades de vigilancia empezaron su labor en agosto de 2026, no antes.
Si prefieres que alguien revise contigo qué usáis y dónde está el riesgo real, eso es parte de lo que hacemos en los proyectos de inteligencia artificial: antes de automatizar nada, hay que saber qué hay. Puedes contarnos vuestro caso desde la página de contacto, o leer primero cómo elegir una empresa de IA para saber qué preguntas hacernos.
Esta guía explica el marco general con la información pública disponible en septiembre de 2026. No sustituye al asesoramiento jurídico: si tu caso toca selección de personal, crédito o datos sensibles, conviene revisarlo con un profesional.
Preguntas frecuentes
- ¿Desde cuándo se aplica la Ley de IA a una pyme española?
- Las prácticas prohibidas y la obligación de alfabetización en IA están en vigor desde febrero de 2025. El grueso del Reglamento, incluida la transparencia que afecta a los chatbots, se aplica desde el 2 de agosto de 2026. Las obligaciones de los sistemas de alto riesgo del Anexo III se aplazaron hasta el 2 de diciembre de 2027 por el Ómnibus Digital.
- ¿Tengo que avisar de que mi chatbot es una IA?
- Sí. El artículo 50 del Reglamento exige informar a la persona de que está interactuando con un sistema de inteligencia artificial, salvo que resulte evidente. Se cumple con una frase en el saludo inicial o con un nombre inequívoco en el widget, del tipo «asistente virtual». No hace falta un aviso legal extenso ni una casilla de aceptación.
- ¿Mi empresa usa IA de alto riesgo?
- Solo si la usas para decidir sobre personas: cribar currículums, evaluar o promocionar empleados, conceder crédito o dar acceso a servicios esenciales y formación reglada. Un chatbot de atención al cliente, la automatización de facturas o la redacción de textos son de riesgo mínimo, y su única exigencia real es avisar de que hay IA detrás.
- ¿Qué multas hay para una pyme que no cumpla?
- El Reglamento fija topes que combinan una cifra fija y un porcentaje de la facturación anual, más altos para las prácticas prohibidas que para el resto de infracciones. Para pymes y empresas emergentes se aplica expresamente el importe menor de los dos, de forma proporcional al tamaño. La supervisión efectiva por parte de las autoridades comenzó en agosto de 2026.
- ¿Qué es la alfabetización en IA y cómo se demuestra?
- Es la obligación de que el personal que usa herramientas de IA tenga formación suficiente para entender qué hacen, dónde fallan y qué datos no deben introducirse. No exige un curso homologado: basta una sesión interna, una norma escrita sobre qué información no se comparte y un registro con la fecha y los asistentes. Sin ese registro no hay manera de acreditarlo.